Trabajo generalmente con plástico por la importancia que le doy en un todo al descarte. Una de sus características es la dificultad que presenta para degradarse y ese es uno de los focos de mi interés: hacer de ese descarte, de ese resto que se separa y se tira, un objeto estético.

La materia prima la obtengo de dos fuentes: o bien compro los plásticos o los reutilizo luego de finalizar una obra de construcción; me parece muchísimo más interesante a la hora de trabajar, que ese material no sea virgen. Cuento una historia sobre otra. Siendo arquitecta, disfruto muchísimo de todos los procesos que llevan a cabo una obra, pero dentro de ellos, uno que me genera muchísimo placer es la demolición. Encuentro en sí misma una gran estética poética y visual.

Entiendo que mi linea de pensamiento y de trabajo se trata en general sobre eso. Me gusta descubrir capa tras capa. Volver a darle valor y sentido a las cosas que quizás ya no lo tienen o que nunca lo tuvieron para otros por considerarlo basura de la cual se suele prescindir. Me gusta destapar cosas, como ingresando en círculos de profundidad de la vida misma. Uno va transitando la vida y viviendo diferentes situaciones que forjan el carácter y su propia historia. En mis trabajos yo veo eso y aspiro a que pueda verlo reflejado el otro. Resiliencia. Adaptarse a las circunstancias. Tapar, pintar, sacar, arrancar: saco lo que pongo, lo que pinto. Fotografío carteles de obra, carteles de calle colocados y luego arrancados, demoliciones de obra; es una constante en mí el buscar en lo “roto” la trascendencia.

María Julia Clutterbuck